Lecturas
Isaías 55, 1-3
Salmo 144
Romanos 8, 35-39
Mateo 14, 13-21
«Dadles vosotros de comer» (Mateo 14, 16)
El profeta Isaías nos lanza una invitación
sorprendente: «Todos los sedientos, venid por agua… aunque no tengáis dinero».
Dios no comercia con su amor. Su alimento es gratuito, abundante y siempre
disponible. Pero tantas veces buscamos saciarnos en lo que no llena, en lo que
deja vacío el corazón. ¡Cuántas veces perdemos el tiempo, la lucidez y hasta el
dinero comprando esos panes que no alimentan ni sacian! El mercado del mundo
nos ofrece mil distracciones y ofertas. Mucho ruido, y mucho vacío, al fin.
En el Evangelio, Jesús se encuentra con una multitud
cansada, hambrienta, necesitada. Y no la despide. Se compadece. No pasa de
largo. No se desentiende. Al contrario, pide a sus discípulos algo
aparentemente imposible: «Dadles vosotros de comer». Con cinco panes y dos
peces, lo poco se convierte en mucho cuando se pone en sus manos.
Este milagro no es solo un gesto extraordinario: es una
revelación. Dios multiplica lo pequeño cuando se comparte. Donde hay
generosidad, hay abundancia. Donde hay entrega, se da el milagro.
San Pablo, por su parte, nos recuerda algo esencial:
nada puede separarnos del amor de Dios. Ni el hambre, ni la angustia, ni la
incertidumbre. Ese amor es la verdadera fuente que nos sostiene y nos da vida.
Así, las tres lecturas convergen en una certeza: Dios sacia,
Dios acompaña, Dios permanece. No sólo nos da la vida, sino el alimento. No
sólo cuida de nuestra alma, sino de nuestro cuerpo: de nuestra persona entera. Y
nos invita a ser también nosotros pan partido para los demás.
¿Qué puedo hacer hoy?
Esta semana, pregúntate: ¿qué “pan” puedo ofrecer? Quizás
sea tiempo, escucha, una palabra de ánimo o un gesto concreto hacia alguien que
lo necesita. No hace falta tener mucho: basta con poner lo poco en manos de
Dios.
Oración
Señor,
tú conoces mi hambre más profunda.
Enséñame a buscar en ti el verdadero alimento.
Multiplica mis pequeños gestos de amor
y hazme pan compartido para los demás.
Amén.














